IRAULI - BOSTEKO

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Aquí encontraréis toda la actualidad del Irauli F.K. No tengáis miedo a participar!

Crónica sobre ruedas: Behobia – San Sebastián

Este domingo, después de haber participado corriendo durante 6 ediciones en esta gran prueba, he tomado parte en la misma por primera vez como patinador, pero hay cosas, que da igual en que modalidad participes, no cambian: los nervios, el respeto, la alegría, el sufrimiento y la emoción que te hace sentir.

Después de una noche en la que dormí a ratos, me levanté a las 6:30 antes de que sonara el despertador, desayuno, me preparo, agarro los bártulos y me dirijo a la estación del topo de Amara a coger el de las 7:45. Según pasamos por las diferentes paradas, nos vamos juntando mas y mas compañeros de PatinEskola, hasta que una vez en Behobia, somos MAS DE 30!!!

Nos cambiamos, ponemos los patines, dejamos las mochilas en la furgoneta que las lleva a la meta y nos ponemos a calentar. A falta de 20 minutos para la hora de la verdad, nos vamos acercando a la línea de salida. Una vez allí, presenciamos como dan la salida de los HandBike 5 minutos antes de nuestra hora.

Nos tocaaaaa!! Empezamos a colocarnos (segunda fila), ajusto los patines, trago de agua, enciendo la cámara, nos deseamos suerte y empieza la cuenta atrás, 5, 4, 3, 2, 1, YA!!!

Salida bastante buena, por la parte izquierda, a tope, esquivando algún arco y fotógrafo, el grupo se va formando a mi derecha y me cuesta entrar, al final lo consigo, aunque he perdido bastantes posiciones. Cuando todavía estamos rodando a un ritmo bastante alto, con la respiración acelerada, nos encontramos con la primera cuesta… DIOS!!! si no he tenido tiempo de recuperar…. nada, hay que echar el resto para no descolgarse, ya recuperaremos mas adelante.

Y así fue, llegamos a Pº Colón, voy detrás de Ohiane, se que rueda a un gran ritmo, así que me pongo a su rueda y enfilamos hacia Ventas de Irun sorteando las pequeñas subidas y bajadas hasta llegar a la bajada mas pronunciada de la prueba, la de Ventas, alcanzamos los 52 Km/h y tras superarla, nos dirigimos hacia uno de los cocos de la carrera: La subida de Gantxurizketa, 1,6 Km de subida, en la que tienes que coger tu ritmo para no quemarte demasiado, por suerte, el ritmo del tren en el que me encuentro es parecido al mío. A falta de unos 300 metros, me salgo hacia la derecha del grupo porque se estaba ralentizando y no me encontraba a gusto. Mi amigo Santi, me recuerda que todavía queda mucho, que no me queme. Culmino la subida con el grupo enganchado a mi.

A partir de aquí, cuando todavía quedaban unos 13 Km para la meta, pongo mi ritmo de carrera, tiro del grupo y vamos dando caza a unos cuantos corredores. Disfruto de cada bajada, sin dejar de empujar, llaneando, incluso subiendo. A la altura de Orereta, me quedo sin agua y a la velocidad que vamos, es imposible coger un vaso de agua y beber, así que me mentalizo que no tendré liquido hasta llegar a meta. Subiendo la cuesta de kaputxinos, cogemos al compañero Narci, que está sufriendo, le grito tratando de animarle para que se enganche a nuestro grupo.

Seguimos rodando, hasta llegar a Herrera, allí alcanzamos a Jesus, que ha sufrido una caída y ha tenido que bajar el ritmo, empezamos a subir hacia el alto de Miracruz y noto que me cuesta mas de lo que esperaba, tengo las piernas cansadas, empiezan a adelantarme algunos del grupo del que he estado tirando, en mitad de la subida, oigo que alguien me anima, son el presidente del club Jon y Karlos, esto me da fuerzas para llegar al alto dándolo todo. Una vez arriba, con la boca totalmente seca, siento que ya estoy cerca, que no puedo parar, me estoy emocionando, así que vuelvo a empujar cuesta abajo y dando caza a varios compañero que me habían adelantado en la subida. 

Acordándome, de los consejos de nuestro profesor de velocidad Niko, tomo la rotonda de Ategorrieta sin frenar y lo mas recto posible, ahí adelanto a 3 o 4 patinadores, cansando pero disfrutando, me pongo a rodar a un ritmo que me llevará a meta permitiéndome disfrutar de ese último kilometro mágico lleno de público que te anima y te lleva en volandas hasta la meta.

Una vez cruzada la meta, mientras recupero el aliento, sin entender muy bien el porque, empiezo a recibir felicitaciones por parte de unos patinadores, hasta que uno me dice… “Gracias, a menudo ritmo nos has traído, menudo trabajo…” entonces entiendo que eran los que venían en el grupo del que tiraba.

Una primera experiencia de la Behobia – San Sebastián en patines increíble y deseando que llegue la siguiente.

Laister arte eta Gora Irauli-Bosteko!!!

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